
En mi caso depende mucho de la historia. No es lo mismo escribir una novela que escribir un relato, relato corto o microrrelato. Cuando te surge la idea, eso a lo que yo le llamo «el chispazo», ya sabes más o menos por donde va a ir la trama. Si me preguntas: «¿Planificas las historias al detalle o escribes sobre la marcha?», si es una novela siempre hago un esquema, lo que será la columna vertebral, es decir, los puntos que van a estar sí o sí porque es su pilar maestro. Esto engloba situaciones, escenarios y personajes.
Luego, en el momento de escribir la historia pueden aparecer personajes que ni sabía que iban a existir. Desde alguien que pasa por la calle y le llama la atención al personaje principal, hasta alguien que aparece porque sí. La creatividad en esos momentos es increíble, porque llegas a sorprenderte a ti mismo de todo lo que está surgiendo. Sin duda, escribir es algo mágico.
En la primera novela que escribí: «El diario de Jensen», esto fue lo que hice. Tenía la columna vertebral de principio a fin y lo que quería que pasase en cada capítulo. En el momento de escribirlos vas por unos caminos u otros, siempre con lógica y sabiendo que se queda todo lo fundamental atado y sin flecos sueltos.
Tengo otras novelas escritas que aún no están publicadas, como por ejemplo: «La llama de hielo». En ella me propuse escribir sin guión y sin personajes, solo tenía al protagonista. Fue la propia historia la que con el transcurso de la trama, me hizo diseñar mapas de los escenarios y anotar las características de cada uno de los personajes que iban apareciendo, pero siempre desde la improvisación. Mi sorpresa fue que me quedó una historia a la que considero que es brutal.
Otra de mis novelas que está empezada y no terminada, sí que tengo mapas, ubicaciones, esquemas de personajes… Todo hasta el más mínimo detalle. Como os digo, depende mucho de cada historia y de cómo queremos tratarla.
En el caso de los relatos, relatos cortos y microrrelatos es diferente. Las anotaciones son mínimas. Para algunos sí que tengo las nociones básicas de lo que quiero, y en base a eso, me pongo a escribir. En otros es pura improvisación, solo con la temática, una palabra o una idea, escribo a partir de eso.
Mi recomendación es que hagáis siempre un esquema de la columna vertebral y las características de los personajes principales. A partir de eso, la historia os resultará mucho más fácil escribirla.
Alberto Leiva (albertelp)